5 desafíos del Home Office y cómo vencerlos

5 desafíos del Home Office y cómo vencerlos

A continuación, te mostramos 5 desafíos del home office ¡y cómo resolverlos!

1. Tener un lugar propio para trabajar

De modo general no todos tienen en casa una oficina o un lugar propio de trabajo, aún más cuando el home office pasa a ser adoptado de un día para otro – como es el caso de muchos profesionales actualmente.

La silla reclinable y ergonómica de la oficina, las conexiones eléctricas cercanas y el silencio del lugar de trabajo puede hacer falta, lo sabemos. No obstante, ¡con algunas adaptaciones es posible enfrentar esta situación! 

Primero, elige el lugar de casa donde te sientas más concentrado(a) y sea más apto para realizar las actividades del día a día. Luego, intenta adaptar ese lugar con lo que tengas a la mano de la mejor manera, puede que necesites de alguna adaptación, como extensiones eléctricas, una lámpara que estaba en tu habitación o algún mueble que antes no tenía uso. La creatividad aquí es la que manda, esta es tu oportunidad de crear tu propio workspace.

2. Distracciones de las más diversas

Es un hecho que en casa existen muchas distracciones: familia, roommates, los platos sucios sin lavar, posibles ruidos, televisión y hasta nuestras camas – ¡siendo honestos! Entonces, ¿cómo concentrarse y enfocarse en el trabajo en medio del “caos”? 

Ya sea para las interacciones sociales o para las demás distracciones, es necesario imponer límites. Puedes acordar contigo mismo(a) para terminar de una vez la tarea más aburrida y, después, tomar un descanso corto– o algún otro tipo de recompensa que no tome mucho tiempo.

Si estás sufres interrupciones por otras personas, conversa con ellas y pide su comprensión; puedes decir que reservaste ese horario para trabajar y que, luego, tendrás todo el tiempo para conversar e interactuar.

Para quien tiene niños en casa, una red de apoyo puede serlo todo: divide las responsabilidades con tu compañero(a) y demás responsables. En este momento, estamos todos en el mismo barco y la ayuda mutua es simplemente un pilar indispensable.

3. Alimentación

La falta de rutina puede causar un falta grande de hábitos saludables – aún más para quien acaba de aterrizar en el mundo del home office. Al inicio, es tentador usar el tiempo extra que hablamos anteriormente para dormir, quedarse en el sofá o comer comida chatarra.

No obstante, no caigas en la tentación: para continuar entregando resultados satisfactorios, es necesario estar con buen descanso y buena alimentación. Es un poco obvio pero cabe recordar: todos necesitamos de combustible para vivir y rendir, ¿verdad?

Pero ¿cuál es la solución? Procura tener diversos alimentos en casa, que se transformen en platos y recetas saludables. Así, el beneficio (y placer) de tus pausas serán aún mayores, ya que te estarás alimentando correctamente y creando tu propio menú.

(Pero teniendo en mente que salir de casa sólo cuando sea muy necesario)

4. Comunicación vs. soledad y malentendidos

Para algunos de nosotros, trabajar de forma aislada, lejos de otras personas y de la comunicación cara a cara puede ser un desafío. Somos seres sociales, unos más que otros. Y estar lejos físicamente de los colegas y depender de correos para comunicarse puede ser de hecho un gran problema.

Por eso, ten la tecnología como tu aliada. Las herramientas para videoconferencias son cada vez más modernas (hablaremos de estas en otro post).

Aprovecha estas herramientas para conversar de una forma más casual con tus colegas y dejar más rápidas las tomas de decisiones, es posible que en el futuro esto facilite también la rutina de comunicación física. Con un poco de paciencia y adaptación, creemos que es posible salir de ese desafío.

5. ¡Trabajar en exceso no es la solución!

Por último y, tal vez, más importante, recuerda: no es porque ahora tu casa y tu oficina son el mismo lugar que debes trabajar más horas solo porque puedes. Así como distraerse mucho puede ser malo, no tener espacio de descanso puede serlo también, ¡y en la misma medida!

No olvides de dar y recibir atención, ejercitarte (aunque sea realizar estiramientos) y comer adecuadamente. Con el cuerpo y mente sana, continuarás entregando excelentes resultados, en tu propio ritmo y tiempo: ¡los mismos que ya tienes en tu lugar de trabajo!

Si necesitas ayuda para adaptarte, pídela, es algo súper normal. Tus colegas pueden estar pasando por lo mismo y queriendo conversar sobre eso, ¿no crees?

No dudes en llamar o contactarnos para ampliar la información.  En Internauta estamos para servirte.


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